Instantes existenciales de féminas en lo "mejor de la vida" Quién dice que hormonar es malo???

Mostrando entradas con la etiqueta Efectos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Efectos. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de enero de 2011

Yo tengo la regla, cual es tu excusa?

El maravilloso reino de las hormonas, también masculinas.




Algunas malas lenguas dicen que las mujeres somos homonas victims por definición. Es la versión moderna de que no tenemos raciocinio, que somos unas histéricas, que no atendemos a razones, obvio cuando el otro no la tiene, o que les llevamos la contra a los hombres en especial para hacer nuestra voluntad, no la suya.

El comportamiento hormonal en la mujer es un carrusel, trágico como un tango violento y desenfrenado, que arrasa con las pobres víctimas que no entienden la situación, leanse los seres masculinos, y que por supuesto se hallan lejos del torrente hormonal y de sus incertidumbres mentales.

Es cierto que algunas privilegiadas pasamos "esos días" sin pena ni gloria principalmente. Pero en algún momento todas hemos sufrido un catarro + regla = a dolores abdominales, mocos y la consiguiente asfixia y dolor de cabeza. Así que en semejante situación o equivalente, quíen no se pone de mal humor? Cuando estamos doloridos y sufrientes todos nos ponemos de mal humor.

Esto es una realidad, admitámoslo. Sin embargo en nuestro favor diré una verdad como un templo. Somo períodicas, y como los cataclismos tipo volcanes y terremotos, previsibles y susceptibles de un plan de emergencia y contingencia. Sin embargo los hombres, que no están hormonados, (ja-ja-ja, esto es una risa irónica), pueden tener accesos de ira y frustración, malas palabras, perrenques, lloriqueos inncesarios por un pequeño resfriado, en cualquier momento o por cualquier situación. Es decir, de forma aleatoria, al azar, o sea, sin avisar y de forma inesperada. Vamos, por sorpresa.

Por todos los dioses del averno, son una fuerza de la Naturaleza impredecible!!! Y lo más bonito, y sin embargo nosotras no nos quejamos, no mucho... Lo dicho, yo tengo la regla, una sóla vez al mes, cúal es tu excusa?






jueves, 6 de mayo de 2010

El efecto pastelería

Definición: Dícese de esa sensación que arrebata a la fémina en cuestión, cuando llega a un sito y todos, absolutamente todos los varones en edad de merecer y de prestar atención, son del agrado de la susodicha.

Explicación: Es decir, que nosotras nos quedamos con la boca abierta no sabiendo a cual de ellos dirigirnos primero porque nos los quedaríamos todos y fundaríamos un harem de hombres suspirando a nuestros pies. Porque seamos sinceras, nosotras tenemos amor para todos... O sea, que no sabemos que pastel de chocolate comprarnos de entre todos y lamemos el cristal impotentes sin podeer entrar a la pastelería y morder uno solo, o en el peor de los casos, morder algo...

Causas: (en función de cada una)
  1. Son todos increibles y el ambiente en el que se hallan inmersos no te permite acercarte lo suficiente, física o personalmente, como para sacarles defectos y cribar. (La más común de las situaciones).
  2. Realmente la primavera te ha pegado fuerte este año chata y no tienes criterio! Es que tanta carne al aire no puede ser buena para un constipado... (En esta época las hormonas, la falta de sexo y cariño hacen estas cosas... ains!)
  3. Estás tan alucinante ese día que todos te prestan atención y hacen gala de sus mejores estrategias para impresionarte señorita Escarlatta. (Esto es lo que queremos todas, a algunas, incluso les pasa de verdad).
  4. Están tan desesperados que hasta se han arreglado para seducir a las hermosas que se pasean por allí, y ponen todo de su parte y más. (Esta situación es rara...pero rara, rara.)
Soluciones:
  1. Acercate todo lo que puedas, habla con ellos. Muchos cuando abren la boca ya han firmado su sentencia, o no, a veces, hasta te da lo mismo...o mejor incluso. En ocasiones cuando tu abres la boca, ellos te hacen la faena y desaparecen solos.
  2. Si con el plan 1 la cosa no mejora, mira niña, muerde al que más rábia te de y algo sacarás en claro.
  3. Si no eres ni valiente ni hábil, déjate morder y dale el premio al que más claro lo tenga. En el fondo va a ser el más agradecido.
  4. Si has tenido la suerte o la desgracia de elegir: si él está de acuerdo. Ole!!!! por fin hemos echado una noche aprovechada. Si no, pues volvamos a elegir pastel, con los que hay...y secate las lágrimas que se te corre el rimmel.

Moraleja: recordad al burro del filósofo, que tenía dos balas de paja entre las que elegir y se murío de hambre porque no sabía con cual quedarse.